He contado en mi blog miles de historias de las que Javi, mi Santo, formaba parte como protagonista o como espectador… pero quizás lo que no he transformado en palabras es lo más importante, porque, en la literatura como en la vida, las palabras se quedan cortas cuando se intenta describir sentimientos.
Es tan difícil describir el amor, que sólo os contaré 2 de los mejores momentos de mi vida violeta, y cómo se convirtió de repente en violetayazul.
SEC. 1. BARRIO DE HUERTAS. 13/01/02. EXT/NOCHE.
La noche en que conocí a mi Santo, el 13 de enero de 2002, fue de lo más inesperada. Irrumpió en mi vida en un bar de Huertas, con la fuerza de un huracán, chulito (“yo a ti, bonita, te invito a lo que tú quieras”), pero huracán. Me lo presentaron mis amigas de toda la vida; formaba parte de un grupo de muchachos majos, sin más pretensiones que las de divertirse en la noche madrileña. Ahora forman parte ellos también de mis mejores amigos.
Esa noche bebí más que en toda mi vida, y mi Santo tuvo que ir al cajero para cumplir su promesa chulesca de invitarme a todo. Esa noche llegué a casa borracha… de amor.
Porque el que no cree en el flechazo ni en que el amor se puede encontrar de marcha es un gran estúpido, que se cierra a vivir uno de los momentos más intensos de la vida. Porque yo me enamoré un 13 de enero de 2002, en plena noche madrileña, hablando con mi Santo de todo y de nada, y haciendo un circuito de bar en bar, que acabó cortocircuitando mi corazón.
SEC. 2. RESTAURANTE EN ROMA. 14/01/08. INT/NOCHE.
Y aquí estábamos, mi Santo y yo, 6 años después, celebrando nuestroaniversario, en un típico restaurante romano, con un antipasto delante, mientras llovía a mares fuera, agotados después de habernos pateado media cittá, sorteando cientos de paraguas rotos y abandonados en plena calle.
Y él me miró con esa cara de pillo que me desarma. “¿Tú te quieres casar conmigo?”. Y yo, masticando una berenjena frita… “Pues claro, Javi”. “Esther, que te lo estoy pidiendo de verdad”….. “¿Y el anillo?”…… “Es que esta semana ha sido de mucho curro, he tenido que adelantar trabajo porque había pedido días para traerte aquí…. Y no he podido ir, pero si quieres vamos la semana que viene juntos y eliges el que quieras”. Mi cara de seta os la podéis imaginar, o mejor, la podréis incluso ver en nuestra galería de imágenes.
La respuesta a su petición ya la sabéis.
Porque mi Santo es práctico, pero romántico. Porque es reflexivo y también creativo. Porque es cariñoso y cabezón. Porque es terco y apasionado. Porque es cuadriculado, diplomático y sensato. Porque es alérgico, pero capaz de convertir nuestro patio en un auténtico jardín con huerto vertical incluido. Porque dice que odia a mis gatos, pero les hace carantoñas que no se las hago ni yo. Porque es divertido, luchador, sincero y tiene un corazón azul que cuadra a la perfección con el mío violeta…
Porque es MI JAVI.